miércoles, 25 de agosto de 2010
domingo, 18 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
¡Viva España!
A pesar de la situación dantesca por la que atraviesa nuestro país, entre crisis, escándalos y nacionalistas intensos e infatigables, hoy España es feliz. Es el poder del fútbol, ya lo dije. Dentro de unas semanas todo volverá a ser como antes: los desempleados seguirán buscando, los pobres seguirán hambrientos y los políticos seguirán con su cinismo habitual. Incluso los chicos de la selección volverán a sus clubes, entrenarán a diario y nos distraerán durante noventa minutos cada fin de semana. Aún así, nos regalaron un momento que la memoria colectiva mantendrá vivo para la eternidad. No sólo por la victoria, sino por la manera de conseguirla, porque estos chicos son un grupo verdaderamente admirable. Después de recibir la estopa que repartieron los tulipanes, a Iker todavía le quedaba amor para sellar el triunfo con un beso memorable. Del Bosque y sus chicos son buena, pero que muy buena gente. Los deportistas españoles actuales son mucho más que campeones: son ejemplos a seguir. Chapó para 'la roja'. ¡Viva España!
domingo, 11 de julio de 2010
A por ellos
Y como esperaba llegamos a la final. Hoy es el día. Como ya dije en mi último artículo, si se ganaba a Portugal en octavos, España no volvería antes del 11 de julio. Para saber eso no hacen falta ocho patas como el famoso pulpo Paul... Basta con dos ojos para ver cómo juega a la pelotita 'la furia roja'. Ya no la llamo 'la roja', ni 'terciopelo rojo' como mis queridos amigos de facebook (por cierto, un saludo). Han vuelto a ser la furia, un equipo que muerde en todas sus líneas, que no se cansa de atacar, de tirar a puerta, de buscar soluciones. Es un equipo hecho de calidad pero también de sangre, de pundonor y de pasión. Gracias por regalarnos esta final. Esta noche, haced lo que mejor sabéis hacer: DESTROZAD A LOS TULIPANES. ¡PODEMOS!
martes, 29 de junio de 2010
La hora de la verdad
Durante toda la noche he estado viendo fantasmas paseando por la casa. Algunos vestidos con la zamarra española, otros de árbitro, otros de franceses o italianos y alguno disfrazado de cuarto de final (bastante original este, por cierto). Las eliminatorias mundialistas me ponen de los nervios. No tanto por lo emocionante del partido como por la idea de volver a sentir ese pellizco en el estómago que generan las grandes decepciones. Es algo parecido a la desazón que queda cuando te dan calabazas después de haberte hecho ilusiones con la chica guapa del barrio. Sólo que en ese caso, a la tercera o cuarta negativa, uno pierde la esperanza, mientras que con 'la roja' cada cuatro años vuelve la ilusión, y con ella el más que probable revés.
Esta noche es la noche. Los indicios no son positivos, pero hemos visto jugar a este equipo como los ángeles tantas veces en los últimos años, y a eso me aferro. España puede y debe volver a ser ella misma. Salir al campo con respeto pero sin miedo, sabiéndose superiores (que lo son) y convencidos de que su fútbol es sinónimo de victoria, se llame el rival como se llame. Contra Portugal es un partido a todo o nada. Estoy firmemente convencido que si España pasa de ronda nada ni nadie podrá detener a los nuestros.
Esta noche no sólo vamos a ganar porque somos mejores, vamos a ganar porque lo merecemos. Porque durante los últimos años estos chicos han agrandado y adornado el concepto de "equipo", y han elevado el fútbol a la categoría de Arte. La oportunidad está ahí. Si España se corona en este mundial, se le hará un huequito en los museos de historia, entre 'la naranja mecánica' y la Brasil del '70. Si no ganamos, a muchos nos costará coger el sueño, y mañana será un día triste y gris. Todo lo que pasó antes se esfumará y tocará comenzar de nuevo.
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