lunes, 6 de septiembre de 2010

Reencuentro

Han pasado ya casi dos meses. Abro un cuaderno aparentemente en blanco confiando en encontrar alguna anotación que me reenganche al tiempo que se fue y que inexplicablemente ha vuelto disfrazado de trenes, autopistas y rostros conocidos.

Al fin la encuentro. Sabía que aquel yo nunca hubiese dejado un cuaderno vacío; sería faltar a una promesa que se hizo a sí mismo y que lo mantenía en pie aunque su pequeño mundo se viniera abajo cada vez que la realidad le atizaba en la cara.

"Olas que rompen contra sí mismas, como una inmensa duda de agua y viento". No recuerdo el cuándo ni el dónde de aquella nota, ni siquiera la reconozco como mía, o suya, o de ese yo anterior a que el huevo se resquebrajara y lo que soy ahora asomara la cabeza. Quizás entonces ya sabía del cataclismo por venir, ya intuía la caída, la vuelta de tuerca; quizás era más sabio de lo que creía. Quizás en el fondo conocía el resultado de mi búsqueda futura y temía que llegara este momento: el retorno de un ulises destronado y condenado al exilio que entre sus manos sólo trae recuerdos de un viaje, y entre sus labios el vacío que queda después de haber saboreado una gloria tan efímera como el tacto de una prostituta.

Parece que aquel yo hubiese escrito ese verso para que este lo encontrara hoy, en un tren con destino incierto, en el inicio de otro viaje inevitable. Parece que ya hubiera previsto este brusco reencuentro donde pasado y presente son olas que rompen contra sí mismas, como una inmensa duda de agua y viento.

martes, 13 de julio de 2010

¡Viva España!

A pesar de la situación dantesca por la que atraviesa nuestro país, entre crisis, escándalos y nacionalistas intensos e infatigables, hoy España es feliz. Es el poder del fútbol, ya lo dije. Dentro de unas semanas todo volverá a ser como antes: los desempleados seguirán buscando, los pobres seguirán hambrientos y los políticos seguirán con su cinismo habitual. Incluso los chicos de la selección volverán a sus clubes, entrenarán a diario y nos distraerán durante noventa minutos cada fin de semana. Aún así, nos regalaron un momento que la memoria colectiva mantendrá vivo para la eternidad. No sólo por la victoria, sino por la manera de conseguirla, porque estos chicos son un grupo verdaderamente admirable. Después de recibir la estopa que repartieron los tulipanes, a Iker todavía le quedaba amor para sellar el triunfo con un beso memorable. Del Bosque y sus chicos son buena, pero que muy buena gente. Los deportistas españoles actuales son mucho más que campeones: son ejemplos a seguir. Chapó para 'la roja'. ¡Viva España!

domingo, 11 de julio de 2010

A por ellos

Y como esperaba llegamos a la final. Hoy es el día. Como ya dije en mi último artículo, si se ganaba a Portugal en octavos, España no volvería antes del 11 de julio. Para saber eso no hacen falta ocho patas como el famoso pulpo Paul... Basta con dos ojos para ver cómo juega a la pelotita 'la furia roja'. Ya no la llamo 'la roja', ni 'terciopelo rojo' como mis queridos amigos de facebook (por cierto, un saludo). Han vuelto a ser la furia, un equipo que muerde en todas sus líneas, que no se cansa de atacar, de tirar a puerta, de buscar soluciones. Es un equipo hecho de calidad pero también de sangre, de pundonor y de pasión.
Gracias por regalarnos esta final. Esta noche, haced lo que mejor sabéis hacer: DESTROZAD A LOS TULIPANES. ¡PODEMOS!